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Mostrando las entradas de febrero, 2025

Irreal

A veces creo que eres sólo el recuerdo  de bellos momentos en un tiempo atrás. Quisiera olvidarte, quisiera dejarte, que tu despedida no pesara más. Quiero olvidarme del daño causado, del dolor y el rencor  que dejó en mí tu traición. Qué triste es darme cuenta  que todos estos años  sólo estuve amando el recuerdo de ti, la idea de tu cariño,  de algo no real  que se formó en mi mente  y nada más. Dalia Hernández Derechos reservados 

¿Se terminó?

He notado con tristeza tu falta de interés, de amor, cariño, comprensión. He notado tu distancia, tu fastidio, tu cansancio en esta relación. He notado que ya no me miras como antes. Que el amor se te escapó. He notado también que... Ya no duele, que me da igual, ¿Acaso el amor se terminó? Dalia Hernández Derechos reservados  2013

Maldita fiera

Ahora vivo el capricho  necio de la soledad, por haber caído fascinada  en el infierno de tus ojos,  el calor de tus besos  y lo vulgar de tus caricias. Fui la presa de una fiera,  la cual no domé con mi cariño; nunca estuvo satisfecho,  no estaría tranquilo, no hasta devorar aquel corazón  tan negro, de la picadura  de su ponzoña, podrido. ¡Maldita fiera!  En odio se ha convertido aquel cariño. Devoraste mi corazón negro y podrido; tu ponzoña matarme no ha podido, nos vemos en las tinieblas,  pues si me voy... Te arrastro conmigo. Dalia Hernández Derechos reservados  2015

Anti príncipes

Llega un momento en la vida  en el que ya no esperas  que llegue un príncipe a rescatarte...  Sabes que las historias rosas y cursis  difícilmente se vuelven realidad. En cambio, solo esperas  que llegue la tranquilidad,  estabilidad y paz mental. Dalia Hernández   Derechos reservados  Mayo 2024

Cuando se acaba un sentimiento

Cuando se acaba un sentimiento las hojas caen como en otoño, la lluvia hiere poco a poco la delicada piel del mal amor. Llega el momento de partir Date cuenta que este amor termina, ¿Para qué prolongar la triste agonía? lo que muerto está, no intentes revivir. Dalia Hernández Derechos reservados  2014

Olvida...

Olvida mi cariño,  olvida mis caricias  olvida mis palabras para antes de dormir. Arráncate mis besos,  que una herida dejen en tu cuerpo  para que no olvides que los tuviste  pero preferiste dejarlos ir. Olvida mis miradas,  olvida que te quise, olvida a esta cursi triste  que no llora más por ti. Dalia Hernández Derechos reservados 

Ojalá...

Ojalá pudiera arrancarme la piel que ensuciaste con tus manos. Ojalá pudiera arrancar de mi alma tus mentiras. Ojalá pudiera arrancarme los labios que besaste. En fin, ojalá pudiera arrancarme el corazón, ese que con silencios destrozaste. Dalia Hernández Derechos reservados 

Llanto

No me reclames  el que ahora sea como soy. Tú sacaste lo mejor de mí pero esa persona también murió a tu lado. Porque contigo aprendí a amar, pero contigo, también aprendí a sufrir. Aprendí que el llanto no es más que el cúmulo de emociones que no caben en el pecho y brotan por los ojos. Dalia Hernández Derechos reservados  2013

Infortunio

Si no era yo, lo que necesitabas ¿para qué te acercaste a mí? Me hubieras ahorrado todo este teatro  de creer y confiar en ti. Hubieras pasado de largo  ¿Para qué fijaste tu atención en mí? Parece que tu objetivo en mi vida  fue aparecer para hacerme infeliz. Mejor no me hubieras buscado, no me hubieras hablado, no hubieras puesto  tu supuesto interés en mí. Me hubieras evitado toda esta farsa, yo habría seguido mi camino  haciendo de cuenta que jamás te conocí. Habría sido mil veces mejor así. ¿Para qué tenías que fingir y venderme una imagen falsa? Esa falsa fachada de protección, de cuidados, de supuesto amor... Nos habríamos ahorrado el infortunio  de habernos conocido, y sobre todo  la fatiga mental, emocional  de habernos aferrado  y lastimado tanto. Dalia Hernández  Derechos reservados  Marzo 2025

Un día más en el calendario

Después de todo  sólo es un día más en el calendario. ¿Que si te conocí? ¿Que si te quise? Eso ahora es historia. Después de todo  no puedo cambiar lo que pasó, sólo me queda aceptar y desear  que en tu camino encuentres amor. Amor. Eso que nunca sentiste por mí, y es ahora que agradezco  que te alejaras por siempre de aquí. Recordar... esas palabras que supiste inventar  esos sentimientos que fingiste sin piedad  esas mentiras que yo me quise tragar. Sin sentido. Ya no duele, ya no importa y qué más da. Después de todo.... no es más que otro día en el calendario. Dalia Hernández Derechos reservados 

Suspiros

Mis suspiros son inevitables tan hondos y tan fuertes... que ya no me importa que la gente voltee a ver. Son suspiros de nostalgia con mezcla de ironía. Son suspiros de dolor,  de añoranza, de melancolía. Suspiros de dolor  enjugados en lágrimas de tristeza son cantos de dolor por un amor que no regresa. Nubarrones invernales de pálida esperanza vana. No volverá. Lo sé. Dalia Hernández Derechos reservados 

Algún día, alguien...

Algún día has de querer perderte en mi mirada,  buscando aquellos destellos  de lo que sentí por ti alguna vez. Algún día desearás morder  mis labios con locura,  esperando encender la pasión  que sentí por ti en aquel ayer. Algún día sentirás la necesidad de mi cuerpo... Imaginarás que lo inquietan  tus caricias y tus besos  tal como lo hacías en aquel pasado... Aquel que no ha de volver. Algún día... Buscarás los versos  que con tanto amor te dediqué. Nada encontrarás.  Ni siquiera odio, ni rencor,  mucho menos, amor. Pues lo que un día tuviste  y no lo valoraste, algún día... alguien  sí sabrá apreciarlo, y compartirá su tiempo y su cariño  con esta mujer que ya perdiste. Alguien...  Pero no tú. Dalia Hernández Derechos reservados  2016

Karma

Enamorarme de ti  fue como enamorarme  de la piel de una serpiente...  Si es verdad que el karma existe,  todo cuanto hice lo saldé  el día que te conocí. Dalia Hernández  Derechos reservados 

Negro corazón

Ayer perdí mi corazón,  negro por la amargura y la tristeza.  Ya no tengo más con qué sentir...  Ya no tengo más en qué soñar; me siento sola y desfallezco en la agonía  de haber perdido el corazón, que por ti latía. Hiciste una promesa,  que tú mi corazón repararías.  Pero fue en vano todo,  llenaste tu boca de mentiras, supiste envolverme en ellas  con un amor que por mí, jamás sentías. Desde entonces, colgado en tu pecho  portas orgulloso un corazón inerte. ¿Estás realmente satisfecho? Sólo recuerda que la vida no olvida, que todo aquí se nos devuelve, y que un día seré yo  quien porte al cuello un corazón. Sí... Tu negro corazón inerte. Dalia Hernández Derechos reservados  2015

Despedida

¡No me atormentes! ¡No mires atrás! Que no te detenga la opresión  que dejas en mi pecho. Que no te conmuevan mis penas que ya nada valen. ¡No me toques! Mi corazón seguirá latiendo  aún cuando la sangre en mis venas ya no corra dentro de ellas... Tan sólo con tu recuerdo basta. Así que vete tranquilo; aunque el amor y el cariño que te tengo  me atormentarán día y noche, como si fueran una maldición, o un karma... O ambos... Mi destino quedó anclado al tuyo, tu recuerdo atado a mis memorias  y aunque huya al mismo fin del mundo vivirás en mí, respiraré tu recuerdo  y exhalaré tu ausencia. Dalia Hernández Derechos reservados  2015

Infiel

Infiel, me llaman por haber sido desleal a tu cariño, por haber caído en las trampas del amor y del destino. Por buscar en otra piel lo que no encontré en la tuya. Por probar los labios del pecado, hoy... Soy poca cosa. Mujer del mal, mujer vana, me llaman, sin saber que yo en tu vida jamás te fallé en nada, a tu cariño siempre fiel, siempre enamorada... Tus aventuras descubrí, nunca dije nada. Un día, de mí tú te alejaste. Me rechazaste y repudiaste. Tal vez otro cuerpo, otro rostro... otros placeres encontraste, te cansaste de mí  y en otro corazón te refugiaste. El resto ya lo sabes... Alguien más apareció, su amor, a mí me lo entregó, como se entregan  las flores a la primavera, como se entregan las olas del mar a la arena. No te miento, fui su presa hundida en el dolor... con su cariño me cubrió de cosas buenas. En aquella depresión con sus detalles me ayudó a sentirme bella. Si por ello soy acreedora  a una terrible pena, yo lo acepto, no hay remedio, con vergüenza...

Tan sólo una lágrima

Realmente quisiera llorarle a tu recuerdo una gota de sal que lavara tu adiós, que emanara lentamente de mi ojo resbalando a mi mejilla izquierda... Muriendo lentamente  en donde tengo el corazón. Quisiera poder decir que me has borrado  la sonrisa de los labios, que no duermo a causa  de lo mucho que he llorado, que ya no sé si es invierno o primavera,  o si los charcos son de lluvia o son de llanto. Quisiera regalarte  el más hondo de mis suspiros, mis horas de congoja, melancolía y soledad. Quisiera... Escribir sobre lo oscuro  que el día me parece, que las nubes son aliadas  y el brillo del sol mi más grande enemigo; que soy un ermitaño, que con nadie convivo, que mi único consuelo es saber  que tu recuerdo está conmigo.  Lo siento si he roto tus expectativas, si he dañado tu ego o destruí tu fantasía,  pues todo lo aquí escrito sólo existe  en tu imaginación y en la mía, por ti nada siento, para bien ni para mal... Desde el día...

¿Tú qué entiendes?

Serpiente de ojos hipnotizantes, de piel exquisita y labios delirantes; me enredas en tu astucia  con la miel de tus mentiras... Me inyectas tu veneno  y yo deliro en fantasías. Te arrastras sin piedad ante tus presas. Te aferras a sus cuerpos  con tu mordida certera  En tu cuerpo no hay remedio,  tu calor no tiene dueña y tus ojos desconocen  el significado del cariño. Acechas, envuelves,  sin remedio hieres. Serpiente de piel hermosa, Tú que cambias de pieles, de cariño y de amores... ¿Tú que entiendes? Dalia Hernández Derechos reservados  2015 Imagen: Carlos Ortega Morales