Infiel, me llaman por haber sido desleal a tu cariño, por haber caÃdo en las trampas del amor y del destino. Por buscar en otra piel lo que no encontré en la tuya. Por probar los labios del pecado, hoy... Soy poca cosa. Mujer del mal, mujer vana, me llaman, sin saber que yo en tu vida jamás te fallé en nada, a tu cariño siempre fiel, siempre enamorada... Tus aventuras descubrÃ, nunca dije nada. Un dÃa, de mà tú te alejaste. Me rechazaste y repudiaste. Tal vez otro cuerpo, otro rostro... otros placeres encontraste, te cansaste de mà y en otro corazón te refugiaste. El resto ya lo sabes... Alguien más apareció, su amor, a mà me lo entregó, como se entregan las flores a la primavera, como se entregan las olas del mar a la arena. No te miento, fui su presa hundida en el dolor... con su cariño me cubrió de cosas buenas. En aquella depresión con sus detalles me ayudó a sentirme bella. Si por ello soy acreedora a una terrible pena, yo lo acepto, no hay remedio, con vergüenza...